Comunicado Oficial en Cuanto a la Reapertura Limitada de la Iglesia

Junio 18, 2020 

 

  • Apreciados hermanos, 

     Han sido tres meses desde que nos vimos forzados a cerrar las puertas de nuestra iglesia debido a la pandemia originada por el NOVEL COVID-19. Durante estos meses nos hemos estado encontrado a través de los servicios virtuales y de las reuniones por teleconferencia cada miércoles. Ha sido un trabajo arduo y de mucho compromiso para todos los que han colaborado en estas iniciativas. Sin embargo, no tenemos nada de qué quejarnos pues Dios nos ha guiado y se ha manifestado grandiosamente a lo largo de este camino.  

    Siguiendo las recomendaciones de la CDC (Centro Nacional de Control de Enfermedades), la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo día, la Conferencia de Iowa-Missouri y las autoridades locales (Gobernación y Alcaldía) referente a la cantidad de personas permitidas dentro del recinto religioso, hemos contemplado hacer una reapertura limitada de los servicios en la iglesia. Y antes de hablar acerca de la misma, deseo clarificar algunas ideas en cuanto al COVID-19 y los riesgos que éste presenta. Hasta el día de hoy, según cifras oficiales del Centro de Recursos de la Universidad de Medicina John Hopkins hay 8.375.368 casos confirmados en el mundo. De estos han fallecido 449.530 personas. Solamente en los EEUU hay 2.163.290 casos con un total de muertes de 117.717. Según los pronósticos más optimistas se espera que el numero de personas fallecidas ascienda a 130.000 o más en el próximo mes. Esto ha causado el colapso completo de los servicios de salud a nivel mundial por la falta de insumos médicos para atendar a tan grande cantidad de pacientes. Luego de la reapertura paulatina de la economía aquí en los EEUU, varios estados, (veintitrés), están experimentando repuntes en el numero de contagiados, sobre todo porque las personas han decidido ignorar recomendaciones de salud tan básicas como el mantener la distancia social y el usar mascarillas.  

    Aún con todo esto, existen personas que todavía consideran y propagan la idea de que esta pandemia es falsa y sólo constituye un invento de los gobiernos para infundir temor en las personas. Para esclarecer cualquier duda sembrada por este tipo de teorías les menciono las siguientes realidades más cercanas a nosotros. El pastor David Lincoln (Knoxville, Marshalltown, Newton, and Winterset) estuvo complicado luego de ser diagnosticado con COVID-19. En nuestra iglesia hispana de St. Louis, así como en una de las iglesias del Pr. Acosta algunas familias fueron diagnosticadas positivas para COVID-19. Finalmente, una de las familias de nuestra iglesia pasó por la triste experiencia de perder a uno de sus familiares producto de este impredecible virus.  

    Quizás lo más importante a resaltar es cómo ha sido vista la Iglesia Adventista por otras entidades durante esta pandemia. En contraste con otras denominaciones que han ignorado negligentemente las recomendaciones de las autoridades de salud y que consecuentemente se han convertido en focos de contagio, nuestra iglesia ha sido identificada como colaboradora tanto en la protección de la salud de sus miembros como en apoyar a los organismos pertinentes siendo responsable en todas sus acciones. Esa es precisamente la imagen que queremos y debemos mantener. Que nuestro testimonio pueda mostrarle claramente a nuestros hermanos y a la comunidad en general que pueden congregarse en nuestra iglesia de manera segura porque somos responsables y estamos atentos en el cuidado de la salud y el bienestar de todos.  Nuestro deseo es seguir el ejemplo de Cristo y no caer en la irresponsabilidad y la presunción.  

    Ahora bien, quiero comunicarles cómo se efectuará el proceso de reapertura. El primer Sábado en el cual tendremos nuestro servicio de adoración en el recinto de la iglesia será este 20 de Junio a las 10:30 am. Será un servicio más corto de lo acostumbrado ya que esperamos finalizar entre 12 – 12:30pm. Sólo tendremos un breve repaso de la lección de escuela sabática para los adultos que será de forma general y seguidamente el culto de adoración. Evidentemente el uso de mascarillas es altamente sugerido, no sólo para su propia protección sino para la protección de los demás a su alrededor y tendremos que mantener obligatoriamente el distanciamiento social requerido por las autoridades en todo momento (6 pies). Para lograr esto de la mejor manera posible, desde la entrada a la iglesia hasta la salida de la misma, el cuerpo de diáconos y diaconisas estará asistiéndonos en todo momento. Ellos se encargarán de abrir y cerrar las puertas, tanto de la iglesia como de los baños, con la única finalidad de minimizar cualquier posibilidad de contagio. Al entrar a la iglesia habrá una estación de saneamiento con “hand sanitizer” para su beneficio. Finalizado el servicio, los diáconos dirigirán ordenadamente la salida, bien sea por familia o individualmente para mantener el correcto distanciamiento. Tanto al salir como al entrar al recinto se les pedirá a todos que eviten el congregarse en grupos bien sea en el lobby o en al área del estacionamiento. Sólo será permitido un máximo de dos personas en los baños. Si sus niños asisten con usted, tienen que permanecer a su lado durante toda la programación y no deben estar corriendo o caminado ni dentro ni fuera de la iglesia, y si necesitan ir al baño deben ser acompañados por uno de sus padres. Esto, además de fomentar la reverencia, es por la absoluta seguridad de sus niños.  Así mismo, quedan temporalmente suspendidos los almuerzos en la iglesia debido a una cláusula de Adventist Risk Management. 

    Dentro de las precauciones que se han tomado para su seguridad están el desinfectar todo el edificio de la iglesia, establecer un parámetro de distancia seguro entre el frente de la plataforma y donde se sienta la congregación. Las sillas estarán arregladas como de costumbre, pero se ocuparán dejando una fila de por medio de forma tal que nos facilite mantener la distancia social requerida. Luego de terminar el culto, también se realizará un proceso de saneamiento del recinto cumpliendo así con las normas establecidas para servicios religiosos.  

    Si usted o alguien en su familia presenta  algún síntoma, bien sea fiebre, dificultad al respirar, tos excesiva, o cualquier otro relacionado al COVID-19, le pedimos por favor que no asista. Lo mismo le solicitamos a aquellas personas que recientemente han tenido contacto con personas portadoras del COVID-19 y a quienes se les ha dictado medida de cuarentena por presentar posible riesgo de contagio.  

    Para el beneficio de todos aquellos hermanos que no puedan o no se sientan cómodos con asistir a los cultos durante este tiempo, seguiremos transmitiendo los mismos vía Internet. 

    Entendemos que estas medidas no son las más cómodas y que difieren completamente con nuestra manera cultural de relacionarnos, sin embargo, son necesarias por el contexto en el cual vivimos actualmente. Por eso pedimos el respeto y la consideración debida para el personal que nos estará ayudando y guiando cada Sábado para así garantizar el desarrollo seguro de nuestros servicios.  

    Agradecemos de antemano su colaboración en la implementación de estas medidas y esperamos verlos este Sábado para deleitarnos juntos de la adoración a nuestro Creador y poder compartir como comunidad Adventista.  

    El salmista nos dice “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, por lo tanto, no temeremos” (Salmo 46:1-2). Hagamos de esta promesa nuestra diaria medicación, ejerzamos la prudencia y el respeto a las normas, seamos considerados con la salud de nuestro prójimo, y recordemos que cada acción que tomamos o palabra que decimos habla mucho a los que están a nuestro alrededor del Dios a quien profesamos servir. Dios les bendiga mis apreciados hermanos. Nos vemos este Sábado!  

     

    Afectuosamente, 

    Pr. Abelardo Rivas y Argelia Fagre-Rivas